Recibir una citación para una audiencia de conciliación en la Fiscalía General de la Nación suele generar una mezcla de ansiedad y dudas. Para muchos, la primera pregunta es si se trata de un trámite formal o simplemente de una “charla” para solucionar un problema.
Lo cierto es que la conciliación es una etapa procesal fundamental en el sistema penal colombiano y una conciliación mal manejada puede tener consecuencias jurídicas importantes. Por eso, antes de tomar cualquier decisión, es clave entender de qué se trata realmente esta citación y cómo actuar.
¿Qué es una cita de conciliación?
La conciliación en Fiscalía es un mecanismo mediante el cual se busca que las partes involucradas en un conflicto penal lleguen a un acuerdo antes de que el proceso avance a etapas más complejas, como la imputación o el juicio.
Durante esta audiencia, un fiscal o conciliador escucha a las partes y verifica si existe la posibilidad de solucionar el conflicto mediante:
● Reparación económica
● Compromisos de conducta
● Retractaciones u otros acuerdos permitidos por la ley
Si se llega a un acuerdo y este se cumple, el proceso penal puede finalizar. Sin embargo, no todos los casos permiten este tipo de salida.
No todos los delitos se pueden conciliar
Este es el punto donde la asesoría legal se vuelve vital. Según la ley colombiana, la conciliación es un requisito de procedibilidad, pero solo aplica para los delitos querellables.
Delitos querellables
Son aquellos que requieren una querella de la víctima para que el proceso penal exista. En este tipo de delitos, la ley sí permite la conciliación.
Algunos ejemplos frecuentes:
● Lesiones personales leves
● Injuria y calumnia
● Daño en bien ajeno
● Conflictos entre particulares sin violencia grave
Delitos de oficio (no conciliables)
Son delitos que el Estado investiga independientemente de la voluntad de la víctima.
Aquí no existe conciliación penal, aunque algunas personas sean citadas inicialmente para otros trámites.
Ejemplos claros:
● Violencia intrafamiliar
● Delitos sexuales
● Homicidio
● Corrupción
● Tráfico de estupefacientes
● Hurto calificado
Si el delito es de oficio, ningún acuerdo entre las partes detiene el proceso penal.
¿Es obligatorio asistir con un abogado a la Fiscalía?
Aunque la ley colombiana permite que las partes asistan solas a la conciliación en esta etapa temprana, no es recomendable hacerlo.
Un abogado penalista no solo está para hablar por ti; su función es evitar que aceptes acuerdos desproporcionados, que admitas responsabilidades que luego afecten tu defensa en un juicio o que el fiscal incida con presiones ilegítimas a fin de terminar el caso de forma anticipada. Lo que firmes en el acta de conciliación tiene efecto de cosa juzgada y mérito ejecutivo: es decir, es una orden definitiva y, si te comprometes a pagar, te pueden embargar si incumples.
Preguntas frecuentes sobre la citación en Fiscalía
¿Es obligatorio asistir a la citación?
Sí. La asistencia es un deber ciudadano. Sin embargo, la ley permite que si no puedes ir por fuerza mayor, presentes una excusa válida dentro de los tres (3) días siguientes a la fecha programada.
¿Qué pasa si no asisto a la conciliación?
Si eres el denunciado y no asistes (ni justificas tu falta), el fiscal entenderá que no tienes voluntad de conciliar y el proceso seguirá su curso hacia la formulación de imputación. Si eres el denunciante (víctima) y no vas, se puede interpretar como un desistimiento de la querella y el caso podría archivarse.
¿Hay multas por no ir?
En materia penal, más que una multa económica inmediata, la consecuencia es procesal: pierdes la oportunidad de cerrar el caso rápidamente y te expones a que el proceso avance a etapas más severas y costosas.
¿Estoy obligado a conciliar si asisto?
No. Asistir no significa aceptar un acuerdo. Puedes escuchar, analizar y decidir no conciliar si no es conveniente para tu situación jurídica.
La importancia de una estrategia clara
La conciliación es la oportunidad de oro para resolver un lío legal de forma eficiente, pero debe manejarse con estrategia. Un acuerdo mal redactado o una declaración mal dada pueden transformarse en un problema mayor a largo plazo.
En CDI Judicial analizamos la naturaleza del delito por el cual fuiste citado y te representamos para asegurar que tus derechos e intereses estén protegidos en cada palabra del acta.